martes, 25 de septiembre de 2012

Los viejos móviles siguen vivos: acerca de mi segundo móvil

La experiencia de casi dos años con Android, luego de un paso de algo más de dos años por iOS, ha sido bastante gratificante, excepto por algunos problemas de integración los primeros meses. Ice Cream Sandwich mejoró sustancialmente la experiencia, volvió útil el acceso a las aplicaciones mediante las pantallas de widgets y dispuso animaciones elegantes en el paso entre aplicaciones.
Pese a las tendencias, todavía hay buenas razones para no deshacerse de los viejos móviles, las siguientes son las mías, las causas por las que aún llevo un W810i en el bolsillo:
- Acceso inmediato a la linterna, aún tengo espacios oscuros en casa y la sigo usando.
- Marcación de números telefónicos y escritura de mensajes de texto sin ver. Android ha mejorado mucho en la toma de dictados, pero aún tengo menos que corregir cuando escribo usando el teclado numérico físico con T9, además puedo ubicar el error y corregir casi sin mirar.
- Marcación por voz. Todavía no encuentro la forma de hacerlo en Android y a través del manos libres (tampoco he buscado mucho la opción).
- Control remoto de dispositivas a través de Bluetooth con un equipo que puedo ocultar en la mano y valiéndome de teclas físicas.
- Seguridad. Puedo contestar una llamada en cualquier lugar de la ciudad, incluso frente a un semáforo en rojo.
Esta fue una defensa a los viejos equipos que tanto nos han dado y que siguen teniendo las ventajas propias de ser sistemas cerrados con software embebido.
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