Ayer se presentaron los buques insignia de Samsung y HTC. Por primera vez en dos años la impresión que deja Samsung es superior a la de HTC que, pese a su poca disponibilidad en el mercado, seguía teniendo el mejor tope de gama. En un mundo en que la innovación es lo primero de lo que se habla, HTC se estanca en aquello en lo que era propositivo y se dedica a aumentar cifras para competir con un producto mucho menos disruptivo y que intenta ahora correr lado a lado con el grueso del mercado. El apartado que más decepciona es el diseño, genial pero gastado luego de dos años, con un grosor alejado de la batalla entre los 6 y los 7 milímetros de los tope de gama para 2015. Samsung, en cambio, apuesta por reducir medidas y hacer mejoras pensadas en convertir al S6 en el móvil de referencia, incluso el lenguajes de sus ejecutivos es sugerente, con sus UX Innovation Team y Design with purpose por doquier. Hoy HTC parece hablarle únicamente a Samsung, luce como el enfrentado que lo sigu...