Ir al contenido principal

La revolución de los medios, un futuro posible

La cotidianidad oculta el potencial de lo que estamos viviendo. Muchas de las cosas de hoy podrían redefinir el mundo en el futuro. Aunque para saber qué pasará en el futuro hace falta considerar las innovaciones que hoy ni siquiera imaginamos, presento éste interesante video que hallé y que se vale de lo que se conoce para plantearnos la revolución de los medios. Algunas cosas lucen poco probables, particularmente por condiciones de mercado, pero nos sirve para ver un escenario partiendo de nuestra realidad actual.

Comentarios

Entradas más populares de este blog

iPhone 5, fragmentación y fin de la innovación

Se lanzó el iPhone 5 y, por primera vez, las imágenes y la información filtradas dieron en el clavo, como si el jefe de inteligencia y antiespionaje fuera el propio Jobs. No parece que se trate de que la información filtrada, finalmente, haya encontrado la manera de hacerse confiable, en realidad este parece un síntoma más de que Apple empieza a ser predecible, hacer supuestos ha dejado de ser difícil. Esto es especialmente cierto para el iPhone, y no tan cierto para otros productos. Antes del lanzamiento se supuso una tablet de 7 pulgadas y una mejora al interior del iPod touch, estas fueron predicciones cojas como en tiempos de Jobs, pero prever una pantalla más grande, conexión LTE y un cambio en un conector que completa casi una década luego del cambio en los conectores de la línea Mac, era más sencillo, dejando para el recuerdo los Keynotes impredecibles. Fue parecida la suerte a la de comienzos de año, cuando se esperaba un Macbook Air con Retina display, y lo que llegó no fu...

El affordance

El affordance tiene un componente ligado a los sentidos físicos, común en la mayoría de los animales, y uno psicológico relacionado con las caracerísticas funcionales, presente en los humanos (y parcialmente en unas pocas especies). Si una mascota muerde un cable abandonado, el humano no lo reprende, pero si muerde el cable de la TV sí: para el humano hay diferencia, para la mascota no.